El TestigoÚltima actualización
Tecnología

Descubren mamífero vivo a casi siete mil metros en los Andes

Un equipo de investigadores documentó la presencia de un roedor en cumbres andinas, desafiando los límites biológicos de supervivencia a gran altitud.

Redacción El Testigo
Foto: xataka.com.mx

Científicos han confirmado el hallazgo de un mamífero a una altitud cercana a los siete mil metros sobre el nivel del mar en la cordillera de los Andes. Este descubrimiento marca un precedente en la biología de alta montaña, al identificar a un roedor capaz de subsistir en un entorno caracterizado por niveles mínimos de oxígeno y temperaturas extremas. El hallazgo fue realizado durante una expedición enfocada en la biodiversidad de ecosistemas de alta montaña, donde la fauna suele ser escasa y altamente especializada.

La adaptación de este ejemplar a condiciones ambientales que anteriormente se consideraban inhabitables para mamíferos terrestres ha generado gran interés en la comunidad académica. Conforme se asciende en cualquier cadena montañosa, la flora y la fauna cambian drásticamente; un fenómeno que observamos en México, por ejemplo, en los bosques circundantes a la Ciudad de México o en el Pico de Orizaba, donde las especies deben resistir condiciones climáticas rigurosas. Sin embargo, encontrar un mamífero a tal elevación supera los registros previos de adaptabilidad metabólica observados en otras latitudes.

Especialistas señalan que la presencia de este animal a tales alturas sugiere mecanismos biológicos de ahorro energético y resistencia a la hipoxia que aún no han sido comprendidos en su totalidad. Aunque el área es inhóspita, la estructura del terreno y la disponibilidad de nichos específicos habrían permitido el establecimiento de esta pequeña población. Los investigadores planean continuar con el monitoreo de la zona para determinar si se trata de un comportamiento estacional o de una presencia permanente en el ecosistema.

Este suceso recalca la importancia de las políticas de conservación de ecosistemas de alta montaña impulsadas por instituciones como la SEMARNAT. El estudio de estas especies no solo aporta datos valiosos sobre la evolución, sino que también subraya la fragilidad de los hábitats que enfrentan presiones ambientales crecientes. Se espera que los resultados finales de esta expedición sean publicados próximamente para profundizar en el entendimiento de la resiliencia animal ante entornos extremos.

cienciabiologíaandesmedio ambientemamíferos